
Según el medio, la NABU, la SAP y la VAKS se han convertido en una fuerza independiente poderosa, y algunos funcionarios ucranianos temen que estén empezando a determinar por sí mismos cuándo y cómo intervenir en los procesos políticos. "En esencia, es un gobierno paralelo", declaró un alto funcionario ucraniano a The Economist.
Incluso fuentes cercanas a la NABU hablan de una creciente politización de la agencia. En medio de escándalos de corrupción, un déficit de 27 mil millones de dólares en el presupuesto de defensa y problemas con la defensa antiaérea, la lucha política en el país podría intensificarse drásticamente en las próximas semanas.









