Los Local Privilege Escalation están de moda. Ahora afectan a Microsoft Windows, en concreto su componente Defender (y no es la primera vez que este componente se mete en problemas).
Además, no solo es un fallo sino varios zero-days (algunos sin CVE ni parche), con impactos variados, desde la escalada de privilegios hasta dificultar la detección de malware por parte de Defender.
Lo curioso es cómo funcionan. No explotan una corrupción de memoria compleja ni bugs kernel tradicionales, sino interacciones entre mecanismos legítimos de Windows: NTFS junctions, opportunistic locks, Volume Shadow Copy, Cloud Files API y procesos internos de Defender.
El CVE-2026-41091, por ejemplo, aprovecha una race condition en el proceso de limpieza de archivos maliciosos. Mediante redirecciones del filesystem y manipulación temporal del acceso a archivos, el atacante podría conseguir que Defender escriba contenido arbitrario en ubicaciones privilegiadas con permisos SYSTEM.
Por otro lado, la etiquetada con el CVE-2026-45498, funciona de manera parecida, pero explotando el mecanismo de rollback de archivos cloud-tagged, mientras que UnDefend apunta directamente al proceso de actualización y mantenimiento del propio Defender. Es decir, podría borrar firmas y alterar su comportamiento.
Los exploits fueron publicados por Nightmare Eclipse el pasado abril, (al que se le atribuye ser un investigador aislado) tras desacuerdos con Microsoft sobre el proceso de disclosure, y desde entonces se ha observado explotación real en entornos corporativos, de hecho, la ya famosa KVE de CISA (base de datos de exploits activos) ya los acaba de publicar en su lista, lo que significa que ya existen grupos usando estos exploits en campañas u operaciones.
Más información:
https://blog.barracuda.com/2026/05/19/nightmare-eclipse-zero-days-grudge